Punción seca

La punción seca es un método de fisioterapia invasiva para el tratamiento de los puntos gatillo y el dolor miofascial, que consiste en una punción directa del PGM, mediante finas agujas de acupuntura.

La técnica recibe el nombre de punción seca porque en este procedimiento no se introduce ningún tipo de sustancia a nivel muscular, como sucede en el caso de las infiltraciones. Por lo general, se trata de una punción profunda, pues se produce a nivel del músculo, atravesando todo el tejido suprayacente en búsqueda del punto gatillo y su banda tensa. Aparentemente, el efecto de la aguja sobre el punto gatillo es puramente mecánico, provocando su destrucción y la posterior reorganización de las fibras musculares. De esta manera, se consigue disminuir o disipar la sensación de dolor, se relaja el tono, y se restituye la funcionalidad del músculo, en ocasiones incluso de forma inmediata.

Podríamos hablar de la punción seca como una técnica a mitad camino entre la acupuntura tradicional y la infiltración de analgésicos a nivel muscular. En realidad, ninguna de las tres ha demostrado su eficacia por encima de las otras. Sin embargo, a través de la punción seca tenemos la certeza de alcanzar el PGM y su banda tensa sin provocar los efectos secundarios (alérgicos, tóxicos) propios de las infiltraciones.

La técnica recibe el nombre de punción seca porque en este procedimiento no se introduce ningún tipo de sustancia a nivel muscular.

Es una técnica prácticamente exenta de riesgos siempre que esté correctamente indicada. El pequeño calibre de las agujas utilizadas impide causar daños en vasos, nervios y otros órganos del cuerpo.

Además de su efectividad clínica, demostrada en el ámbito profesional pero que es necesario corroborar a través de la investigación científica, la punción seca tiene una importancia innegable en el diagnóstico del síndrome de dolor miofascial, a través de las respuestas de espasmo local (REL) .

Si te interesa este servicio contacta con nosotros ahora

#