Terapia miofascial

Terapia dirigida al tratamiento manual de los desórdenes más comunes que afectan al aparato locomotor como consecuencia de diferentes tipos de traumatismos

¿Qué es la fascia?

La unidad de todo este tratamiento es la fascia: un tejido denso, fuerte y flexible, que rodea y cubre todos los músculos y huesos. Bajo el microscopio, la fascia parece una telaraña o una red. En situación normal posee una organización muy flexible. Se podría describir como un vestido de cuerpo entero que abarca desde la cabeza a los pies y desde el exterior al interior.
Es un sistema continuo, no tiene principio ni fin y se puede encontrar en cualquier parte del cuerpo. Debido a esto, cualquier anomalía en ella puede afectar a un nivel distinto, es decir en otra zona.
La fascia tiene la habilidad de estirarse, acortarse y moverse sin limitación alguna. Ayuda a mantener una buena postura, el rango de movilidad y la flexibilidad.

Es necesario un sistema fascial saludable para asegurarnos que el cuerpo pueda desenvolverse de manera eficaz

Cuando nos lesionamos y se produce un trauma y/o una inflamación, la fascia pierde esta adaptabilidad. Se vuelve rígida, limita los movimientos y se convierte en una fuente de tensión que puede influir negativamente en el resto del cuerpo.
Es necesario un sistema fascial saludable para asegurarnos que el cuerpo pueda desenvolverse de manera eficaz.

¿En qué consiste esta terapia?

La terapia miofascial es una rama de la Fisioterapia dirigida al tratamiento manual de los desórdenes más comunes que afectan al aparato locomotor como consecuencia de diferentes tipos de traumatismos (fracturas, esguinces, torceduras, golpes, etc, que producen dolorosas e limitantes cicatrices internas o externas limitando el movimiento y produciendo dolor), como también a raíz de los cambios relacionados con el proceso reumático, artrítico o artrósico que afecta el funcionamiento de la columna vertebral, las rodillas, los hombros y otras articulaciones del cuerpo.

Durante el tratamiento, la fisioterapeuta utiliza estiramientos suaves, presiones sostenidas y un posicionamiento especial para lograr cambios en el desenvolvimiento mecánico del cuerpo y así aliviar el dolor como también recuperar la función corporal alterada.

Indicaciones

  • Lumbalgias
  • Cervicalgias
  • Dorsalgias
  • Dolores cervicales producidos por accidente de coche, latigazo cervical
  • Esguinces de tobillo
  • Tendinopatías
  • Cefaleas tensionales
  • Traumatismos
  • Roturas musculares
  • Otras patologías que incluyen incluso los estados de ansiedad del paciente

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